Una cultura “Great Place to Work” que transforma la región

Entrevista a Leopoldo Ruiz, director regional de Axis Communications Latinoamérica

¿Qué define a un “Great Place to Work”? Muchos pueden creer que esta certificación se gana por ofrecer buenos salarios, prestaciones que van más allá de la norma o por cumplir ciertos requisitos específicos.

Pero la realidad es muy diferente, de hecho, convertirse en un Great Place to Work es símbolo de confianza, orgullo y una conexión empleador-empleado que hace la diferencia en el mundo laboral.

Es por eso que en RHTV tuvimos la increíble oportunidad de conversar con Leopoldo Ruiz, Director Regional de Axis Latinoamérica, para conocer más a fondo la cultura de su empresa, lo que la hizo acreedora del ya mencionado reconocimiento Great Place to Work.

Un “cultural fit” para iniciar el cambio

Para empezar con nuestra entrevista, Leopoldo nos contó que siempre fue amante de la tecnología, por eso desarrolló su carrera en distintas empresas del ramo hasta llegar a Axis, una organización sueca, donde conoció el cuidado que tienen hacia su cultura laboral. 

“Después de cinco años aquí en la empresa, me di cuenta de que no solo es la intención ni la propaganda, sino que es algo que legítimamente cuidan mucho en la empresa, te lo demuestra en cada momento, cada actividad, cada actitud. Y una de mis labores es aportar a esa gran cultura”, explicó Ruiz.

Hacer la diferencia se demuestra con acciones, y de acuerdo con nuestro invitado, esto comienza desde el proceso de entrevista de candidatos, donde Axis busca que el empleado cuente más con un “Cultural Fit” que con las habilidades necesarias para el puesto.

Para ellos, el candidato ideal será aquel que mejor se adapte a la cultura de la empresa, pero que también sea especialmente bueno promoviéndola. 

Si esto es altamente positivo, no importa que al final no cuente con las habilidades técnicas del puesto, ya que puede aprenderlas y mejorarlas a lo largo de su carrera.

“Esto es un tema consensuado, no se trata de una sola persona que toma la decisión, es un equipo de trabajo, en donde todos ven una cosa distinta hasta llegar a una conclusión”, explicó Leopoldo.

Su cultura es el elemento más importante para su empresa, pero saben que esta no puede tener un verdadero impacto en sus metas si sus empleados y su bienestar no está primero. Pero eso solo es el comienzo.

Transformando a la región con una cultura sueca

Una vez adentro, la sorpresa no termina. Según Leopoldo, en su primer día de trabajo se encontró a su oficina lista, con el equipo necesario, sus nuevas tarjetas de presentación, algunos regalitos e incluso una comida de bienvenida para conocer e interactuar con el resto del equipo.

“Mucha de la cultura de Axis va alrededor de la comida, es algo muy sueco”, explicó con gran admiración, “ellos manejan un concepto que se llama ‘Fika’, un tipo de lunch que busca que los empleados tengan un momento para despejarse, pero también de reunirse y platicar”. 

Lo que busca Axis es crear lazos entre la gente, pero no es lo único que la define. Según Leopoldo, son dos principios fundamentales:

1.- Que sus empleados siempre sientan que están bien compensados: A través de otras agencias o herramientas, realizan un benchmarking para determinar si están dentro de un rango positivo para las compensaciones laborales o con las últimas tendencias. 

2.- El entrenamiento: Ellos otorgan una beca a todo empleado que así lo quiera, esto para que tomen algún curso relevante con el negocio y desarrollar su carrera. El propósito es que la gente sienta que está al día, pero en especial, que conozcan que la empresa está invirtiendo en ellos.

“Es responsabilidad del empleado crear su propio plan de desarrollo, en conjunto con su jefe. Y muchas veces ese desarrollo va de la mano con el entrenamiento”, finalizó Leopoldo. 

No obstante, subrayó que esto no significa trabajar todo el tiempo, al contrario, señaló que parte importante del desarrollo de carrera es el balance entre la vida personal y laboral, factor que busca ofrecer un mayor sentimiento de valor que no gira alrededor de las funciones de la gente. 

Entre otras de las características que hacen a su cultura empresarial tan sobresaliente, son sus programas de apoyo a comunidades de escasos recursos, además de su política de balance de género, formando un equipo de 50% mujeres y 50% hombres. Algo no tan común en la industria de Latinoamérica y que ayuda en la permanencia.

“Yo quiero gente que venga a quedarse, a largo plazo, que vengan a desarrollar o concluir con su carrera. La permanencia es un compromiso mutuo, tanto de las personas como de la empresa”, concluyó Leopoldo.

Esto es importante considerando los casos de renuncia, despidos masivos, pero a la vez la escasez de talento por la que pasan muchas industrias. 

El valor de ser un Gran Lugar para Trabajar

Por supuesto, no podemos hablar de nada de esto y sus ventajas con la misma confianza sin haberlo medido apropiadamente.

Un elemento externo de medición es perfecto para comprobar los esfuerzos de nuestro equipo, no solo por su valor, sino que, según Ruiz, lo hace mucho más fuerte y valioso, a diferencia de hacerlo por uno mismo.

Es aquí donde entra la encuesta de “Great Place to Work” o Gran Lugar para Trabajar.

Hacerla no es cosa fácil, de hecho, nuestro invitado nos contó que no lanzó la encuesta de inmediato en cuanto llegó a la empresa, primero tuvo que medir e investigar qué estaba pasando en ella para mejorar lo que ya había.

Una vez implementado su plan, Leopoldo nos contó que lograron un 92% de aceptación en su primer intento, cifra que subió a 97% el siguiente año, algo que no es ordinario en las empresas.

“Para nosotros, Great Place to Work es un gran mecanismo de medir lo que estamos haciendo. Y obtener el resultado te da una satisfacción de saber que lo lograste.”, mencionó Ruiz.

Agregó que el valor real de la encuesta es conocer los elementos que, pese a ser altamente positivos, pueden desarrollarse más. El objetivo no es ser perfecto, sino promover la cultura de que siempre hay espacio para mejorar y retener talento.

“Una de mis principales labores dentro de la empresa no es necesariamente las ventas, ni la operación, es que internamente la gente quiera seguir trabajando para nosotros”, agregó Leopoldo.

Para concluir, recalcó que una empresa con este certificado se convierte en un ente inspiracional en todo sentido.

Aumenta la oferta de talento, así como el deseo de otras organizaciones por hacer negocio. Se corre la voz en el mercado, ya sea por sus acciones, los beneficios que ofrecen, el ambiente laboral o cualquier otra cosa.

Es un efecto completamente colateral, además de positivo.

No obstante, para Leopoldo, no se trata de ser reconocidos externamente por lo que hacen bien, sino reconocer internamente que lo bueno puede ser incluso mejor.

Para obtener el certificado Great Place to Work necesitamos ser una empresa que haga la diferencia, porque al lograrlo también cambiamos para siempre la forma en como trabajamos hacia el mundo. 

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